Saldremos un siglo de estos de la crisis

martes, 5 de noviembre de 2013

Muchos pocos

        Yo tenia un profesor en la facultad que nos decía "muchos pocos hacen mas que pocos muchos". Se refería que a que cuando lavábamos el material del laboratorio y lo enjaguábamos con agua destilada, que era mejor enjuagarlo muchas veces con poca agua, que pocas veces con mucha por que así se usaba menos agua destilada, que era un bien escaso, en los laboratorios de la facultad.

        Este mismo precepto sigue el gobierno con los  impuestos. Mejor es que paguen muchos pocos impuestos, que unos pocos mucho. Esos pocos que ademas de contar con la salvaguarda de los gobiernos, recurren a complejas tramas de ingeniería fiscal para pagar menos  impuestos, en detrimento de los asalariados, que hacienda sabe hasta cuando se rasca la nariz. Pero que recuerden estos "señores", que los que votamos, cada cuatro años " libremente", son esos pobres asalariados, y que nos podrán engañar muchas veces, pero no siempre. Unos asalariados, con cada vez menos salario, si lo cobran a final de mes.
Van a conseguir que la gente se levante pidiendo justicia social y fiscal.


martes, 29 de octubre de 2013

En tiempo de crisis, ganancia de especuladores.

       Hay que ser muy lelo, para no darse cuenta, que esta crisis se ha originado con el único y exclusivo fin, de bajarles el sueldo y las condiciones sociales a todas las personas que vivimos de un salario. Habrán echo balance en su particular libro de contabilidad de entradas y salidas y  se han dado cuenta que su mayor salida es la de las nominas, pues a bajarlas sin el más mínimo pudor, ya están todos infectados con el virus del consumismo.
          Sin ningún opositor a estos oscuros y anónimos seres que nos gobiernan, sin un telón de acero, que servia de dique de contención y habiendo absorbido al enemigo a sus filas; no olvidemos que en los países comunista, es donde mas ricos han florecido, ya campan por sus anchas. Como pirañas devorando a los pobres trabajadores, que solamente dependen de un sueldo, cada vez más misero y los políticos encima le hacen el trabajo, como vulgares esbirros del capital, importándoles un pimiento   la opinión y el bienestar de los ciudadanos, pero la culpa la tenemos nosotros, los que los votamos y los que no lo hacemos. Como podemos confiar en políticos, en manos del capital que le financia sus campañas, da igual el signo que sea.

      Y encima con la desfachatez de querer pasar por buena cualquier medida tomada en contra de los ciudadanos. Lo que peor llevo de esta maldita crisis es que enciman me tomen por tonto, me lo digan y lo peor es que haya incluso llegue a creérmelo. Tonto somos cuando votamos a esas cabezas vacía, a esos títeres en manos del capital. Podréis engañarnos muchas veces, pero no podréis hacerlo siempre.